Pensaba que con cambiarte el nombre bastaría, que sería suficiente. Me equivocaba. Nada de eso bastaría. Nada de eso será suficiente. No podré olvidarte tan fácilmente, no podré volver a ser como si no hubiese pasado nada.
"Hablemos cuando quieras, seamos amigos, no acabemos mal. Cuenta conmigo, como siempre".
Pero nunca será como siempre, no para mí. Quizá tu si que puedas olvidarte de todo, continuar tu vida, como si nunca hubiese pasado por ella, como si no me hubieras conocido,como si, a pesar de todo lo vivido fuéramos desconocidos.
"Estaba encerrado para no ver a nadie, abría una ventana para oír el aire, y oí "ven aquí", ¡yo creí que eras tu!"
Que equivocada estaba, al pensar que me sentiría libre sin ti, que sería fácil para mí, que ya lo había hecho antes, que no me dolería más tiempo. Que podría con ello. Pero en realidad, no solo me aferraba a tu recuerdo, me aferraba al olor, para sentirte.
"No puedes abrazarme y pedirme que te olvide"
Pero me lancé hacia tus besos, y caí en un pozo tan profundo, que todavía caigo en él. Todavía no he llegado al suelo, aun que ya notaba el dolor del impacto, el frío del fondo del pozo. Y la sensación continúa y sigue hasta donde el dolor habita en todas partes.
"Mira la vida, como vuelve y te sorprende"
Y de dos golpes te tumba en el suelo, se sienta en tu cara, y te impide respirar, te oprime el pecho, y deja que te ahogues, que patalees y forcejees por tu vida, aun que en realidad, ya no tienes nada que hacer. Se apaga todo y lo ve desaparecer todo.
"Entonces ya está, ya no hay más que hablar. Se acabó."
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