Pequeña, vístete como quieras, que hoy...debe de ser TU noche.
¿Para qué sirve salir? Seguir con la rutina que cada uno se marca día a día. ¿Y qué más da? Solo sirve para apresarte cada vez más en ti misma, en ese poo, en ese abismo que cada cual pinta con su propio color.
Pequeña, disfrázate como quieras, hoy la noche debes hacerla tuya.
Aun que dejes que te doblegue, y lo hará...pues en tu naturaleza e haya ese rasgo, tu sumisión, tu falta de amor, tus grandes errores y complejos...'pequeña', dejaste de merecer ese cariñoso, aunque atrevido mote, en el momento en el que cruzaste el umbral de los brazos de aquello que solías llamar 'arte', aquello que según tú 'te hace sentir bien', eso que par ti es ' tranquilizante' y eso que tantas y tantas veces has descrito como 'necesario'.
Supuesta pequeña...conocida mía, deja de engañarte, jamás le demostraste a nadie lo que valías, y ahora menos.
Haz la noche tuya.
Porque es tu deber, vistete como te dicen, pues es de ley para ti.
Y sobretodo, olvida los disfraces, pues son juegos de niños, y tu ya no formas parte del circuito que la vida ha dibujado, ni ha sido pintada con tus colores.
Pequeña, como solía decirte la luna maldita a tus espaldas, susurrar...
' HAZ QUE LA NOCHE NO SEA SIEMPRE LA MISMA'.
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