martes, 30 de septiembre de 2014

Tú,yo. La nada.

Si solo estamos tú y yo, y la nada. Si solo vivimos tú y yo, y la nada. ¿Qué te extraña que nos envuelva? Sí, solo estamos tú y yo, y la nada. Eterna caída de pestañas, eterna duda que encoje los hombros, eterna nada que nos rodea a ti y a mi. 
Si solo estamos la nada, y tú, y yo.Pero quién vive más y ríe menos, desaparece. Si solo estamos la nada, y tú y yo, ¿qué te hace pensar que somos únicos en el universo? Ni Dios ni padre omnipresente. Sí, solo está la nada, y tu, y yo. Que más necesitarías si no nos quedara más nada.

Pero antes estaba yo. Y la nada. Sin ti. Pero con la nada. Ella callaba, y yo, sencillamente, respiraba. Y podía suspirar, podía mirar a la nada y mecerme entre sus brazos. No me preguntaba ninguna de esas cosas, que ahora me repito. Por que antes solo estaba yo. Y la nada. Y estábamos sin ti. Y podíamos vivir. Y me gustaba poder respirar ese aroma que tiene la nada.

Recuerdo cuando empezamos a ser la nada, y tú. Y yo. Pienso en cuando comenzamos a vernos entre nosotros, y la nada dejó de mecerme entre sus brazos. Y tus brazos se acogieron a la nada. Y yo me senté en el vacío que se formaba en mi alma. Y ya no éramos la nada y yo, ni siquiera yo y la nada. Solo erais tu y la nada mientras os mecíais en los brazos del otro. Y yo, sentada al fondo de mi alma.

Sí, solo estamos tu y yo,y la nada. Y ella nos envuelve y aplasta. Y yo creí que me acercaba. Y tú creíste que te condenaba. Pero ella sabía lo que quería, volver a ser solo ella y tú. Y yo.
Y si la nada te traga, volveré a ser solo yo. Y no quedará nada.

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